Constituyen la causa más frecuente de consulta en neurología clínica, los cuadros de cefalea crónica pueden repercutir negativamente en el aspecto laboral, emocional y social de la persona. Hay varios tipos de cefaleas siendo las más frecuentes la cefalea de tipo tensión y la migraña.
Las causas pueden estar relacionadas a estrés, trastornos del estado de ánimo como la depresión, cambios hormonales, incluso hereditarias como en casos de migraña.
El dolor se puede acompañar de otros síntomas según cada caso, como náuseas o vómitos, molestia excesiva de la luz o los sonidos, aumento de la intensidad del dolor al realizar movimientos de la cabeza, sensación de inestabilidad, destellos en el campo visual (migraña), dolor en la musculatura de la región cervical y hombros.
En la migraña por ejemplo, el consumo de ciertos alimentos predispone que se gatille una crisis, como los quesos, vinos, chocolates, carnes que contienen nitratos, productos que contengan glutamato monosódico, maní, alimentos procesados o fermentados.
El dolor continuo que está presente la mayoría de los días por varias semanas o meses, lleva a que la condición entre en un círculo vicioso de dolor crónico que se denomina ‘‘Cefalea crónica diaria’’, como así también el consumo diario de varios comprimidos de analgésicos por varias semanas generar un acostumbramiento al cerebro que suspenderlo provoca cefalea de rebote, esto se conoce como ‘‘Cefalea por sobreuso de analgésicos’’. Estas dos condiciones mencionadas previamente necesitan un tratamiento particular y seguimiento por el especialista.
Dentro de las medidas que pueden ayudar a evitar o disminuir la intensidad de los ataques de cualquier tipo de cefalea se encuentra: realizar actividad física acorde a la capacidad de cada persona, mantener un mismo patrón de horas de sueño y en el mismo horario, realizar pequeñas colaciones cada 3 horas más allá de las comidas principales.
El tratamiento varía de acuerdo a la severidad de cada caso, los analgésicos comunes son muy útiles cuando se los consumen oportunamente y en forma responsable, también pueden utilizarse fármacos de los denominados ‘‘preventivos’’ como anti-vertiginosos, antiepilépticos, beta bloqueantes, los cuales fueron desarrollados para otras patologías, pero indicados correctamente por ciertos períodos de tiempo son eficaces.
Algunos casos de cefalea crónica diaria que no responden con los tratamientos habituales pueden requerir infiltración de toxina botulínica en determinados puntos de la cabeza. Actualmente se han desarrollado tratamientos que implican drogas biológicas basadas en anticuerpos monoclonales para el tratamiento de la migraña.